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martes, 29 de marzo de 2011

PERFIL DEL SALVADOR


A menudo confundimos el papel de SALVADOR con la simple generosidad. Sin embargo, aunque nadie solicita los servicios de un SALVDOR ni espera forzosamente la generosidad ajena, el SALVADOR espera obtener resultados de su altruismo. Él se ve como un dechado de amor, pero su amor es normalmente condicional: todo v bien si se aceptan sus soluciones. Si no es ese el caso, puede alejarse (VICTIMA), quejarse amargamente (VICTIMA) o hacer reproches (PERSEGUIDOR).

Tiene la tendencia a considerar al otro como una VICTIMA, aunque actuará en función de las supuestas demandas y sufrimientos del otro, para consolarlo. "Gracias a mí, podrá resolver sus problemas y será feliz". Además, somete al otro a una doble coacción obligándole a ser lo que él no puede ser.

La persona que desempeña este rol, en un primer momento, recoge mucha gratitud: "Gracias, sin ti no lo habría conseguido". Pero a veces también tiene que escuchar frases que le sacan de quicio: "Yo no te he pedido nada. Eres tú quien h insistido...".

NECESIDADES PSICOLÓGICAS DEL SALVADOR: intervenir en la vida de los demás; ser útil, prestar servicios; sentirse obligado a ayudar; mejorar las cosas; vivir en la empatía; ser amado incondicionalmente a cambio de su amor condicional; hacer promesas; moverse por sentimentalismo; a veces, aparentar ser altruista pero sin comprometerse.

SATISFACCIONES NEGATIVAS: sentirse inútil, detestado, rechazado o poco amado; hacer frente a la ingratitud; sentirse decepcionado; miedo a ser egoísta; ser amonestado por la gente por exceso de intervencionismo.

Bueno a la espera de que sea de utilidad,.... solo me queda daros....

Un abrazo grandote, grandote

Africa

lunes, 28 de marzo de 2011

PERFIL DE LA VICTIMA


La VICTIMA está siempre sumergida en el sufrimiento real o imaginario, con similares resultados. Se esfuerza en mantener la desgracia y en involucrar a los demás, otorgándose todas las justificaciones necesarias. A menudo se siente dominada, porque le asusta afrontar los conflictos y no sabe decir que no. Piensa que los demás saben mucho más que ella y nunca se siente verdaderamente apreciada. Así, vive en una eterna falta de afecto. Como no se siente digna de ser amada, rechaza las atenciones de un hombre o mujer íntegra y se deja embaucar fácilmente por cualquier mentiroso o mentirosa. Juzgando a la oca, le gusta ser dominada por un zorro, fingiendo tenerle fe ciega antes de convertirse en zorro, a su vez (PERSEGUIDOR) o de ser traicionada (VICTIMA).

Pero también saca un enorme provecho de su situación: la queja incita a la queja y algunas victimas "profesionales" se convierten en maestras en el arte de manipular a los demás reprochándoles su falta de corazón.

La Victima extrema puede ser perseguidora a través de sus recriminaciones y lamentos incesantes. Intenta colocar a su interlocutor en una posición tan agobiante como la suya, para acabar sintiendo que su éxito en ese aspecto no la hace sentirse mejor como por arte de magia.

El mayor inconveniente es que el lamento sempiterno impide encontrar soluciones:

DESEOS PSICOLOGICOS, ser reconocido en relación a sus problemas; no sentirse responsable de lo que le pasa; esperar; anhelar; estar a disgusto consigo mismo y con la vida; contemplar el mundo y la gente desde el ángulo de las dificultades y las calamidades.

SATISFACCIONES NEGATIVAS, sentirse incomprendido, desolado o aislado; lamentarse mientras se exculpa consigo mismo por sus propias penas; constatar que la gente es mala; dejarse atrapar por tanto lloriqueo, aumentando su sufrimiento, que se retroalimenta formando un circuito cerrado.

El sufrimiento llama a un DEPREDADOR (P) o a un SALVADOR. De este modo, la VICTIMA atrae hacía sí a un SALVADOR o a alguien que pretenda serlo. Puede mantener relaciones sadomasoquistas, durante mucho tiempo, con un PERSEGUIDOR. La frustración y el sufrimiento unen, particularmente cuando forman parte del espirítu.

Esperando que lo escrito sirva para concienciarnos de que es ser VICTIMA... aprovecho para enviaros un superbesote grandote... grandote

Africa

domingo, 27 de marzo de 2011

PERFIL DEL PERSEGUIDOR

Por norma general el PERSEGUIDOR es el que te lleva a juicio y más precisamente te condena, aunque se crea a sí mismo realista y objetivo. Cree estar en posesión de la verdad absoluta pero la mayor parte del tiempo le ciega la cólera. Se arrebata con discursos sobre la injusticia y su compensación, pero sólo quiere aplicar las leyes que juzga personalmente buenas.

Obliga al otro a rozar la perfección, según su propia definición, naturalmente colocándole en una situación imposible.

Cuando se siente amenazado, el Perseguidor se afana en poner nervioso al prójimo para provocarle malestar. Hace uso del menosprecio, la rivalidad y a menudo echa mano del juego psicológico del juez y abogado (los dos papeles lo tiene él).

Soporta bien los conflictos, incluso los busca deliberadamente sin el menor problema en implicar a los demás. Intenta transformar a su pareja en otro PERSEGUIDOR para  desencadenar la bronca o en VÍCTIMA, para hacerla sufrir. Por el contrario odia que intenten salvarlo, aun cuando por razones de conveniencia táctica pretenda lo contrario.

EL DELINCUENTE, se presenta a menudo como VÍCTIMA para desvalorizar a los demás y abusar de ellos.

EL ABUSADOR, se presenta igualmente como VÍCTIMA; como no da nada a cambio de lo que recibe, desarrolla tempranamente una mala imagen de sí mismo y se vuelve automáticamente hacia su benefactor. Perdonándole sus deudas e impidiendo que se libere, se le debilita y entonces se vuelve más agrio. Acaba creyendo que es a él a quien se le debe algo y pasa, de este modo, a la posición de PERSEGUIDOR.

EL ESTAFADOR, otro tipo de PERSEGUIDOR que se presenta bajo la forma de VÍCTIMA o de SALVADOR. Se cree por encima de la ley, engaña con el secreto placer de ser el más listo. Al principio obtiene éxitos auténticos, luego se pasa la vida evitando las facturas que se le presentan, hasta que acaba por darse de bruces con su enorme saldo negativo y finaliza con la huida, el suicidio o la cárcel.  Sus anhelos psicológicos son: afirmarse a sí mismo cueste lo que cueste; ser reconocido por su entorno gracias a su sensatez o a su inteligencia; tener siempre razón; establecer relaciones de fuerza para poner a prueba a los demás. Sus satisfacciones negativas son desvalorizar a los demás; excluirlos; salirse con la suya a fuerza de presionar; mantener el temor de que alguien se dé cuenta del miedo que siente de que averigüen que, en realidad, es incapaz; miedo a ser dominado por completo sin poder dominar a alguien; doloroso placer de sentirse rechazado a causa de su intransigencia.

A la espera de que sea útil este articulo me despido con....

Un abrazo

Africa

TRIÁNGULO DRAMÁTICO: INTRODUCCION

¿Qué es un triángulo dramático?

Es un juego psicológico, practicado inconscientemente, que puede repertirse a lo lardo de toda nuestra vida.

Es una forma de interactuar con el prójimo.

Este juego sólo nos ofrece la posibilidad de escoger entre tres posibilidades igul de incómodas e inválidas:

Ser un PERSEGUIDOR haciendo sufrir a otros para conjurar sus propias inquietudes.

Ser una VICTIMA sintiéndose impotente e irresponsable y esperando que llegue alguien para aliviar su malestar interior.

Ser un SALVADOR corriendo a socorrer a alguien para sentirse mejor consigo mismo y evitar el malestar interior.

Se trata de un auténtico sistema de comportamiento tan codificado y habitual que puede parecernos natural. Ninguno de estos roles es mejor que otros ni más eficaz a nivel relacional. Al contrario, son muy costosos en cuanto a sufrimiento y conflictos.

Podemos desempeñar los tres papeles al mismo tiempo, por ejemplo. Salvador, en el plano sentimental, Perseguidor en el ámbito profesional y Victima en las relaciones sociales. Cuando alguién nos hiere (Victima) preparamos una factura (en forma de reflexiones venenosas, quejas y sabotajes a la relación - Perseguidor) que le pasaremos por la cara al otro (Victima) cuando menos se lo espere; luego buscaremos a alguien que nos comprenda y comparta nuestra indignación (un Salvador).


Si nuestro interlocultor adopta uno de esos roles, puede desatar en nosotros el deseo de jugar. Rápidamente nos veremos navegando entre las tres posturas sin ver ninguna salida. Aparentemente, buscamos satisfacciones positivas: reconocimiento, autoestima, amor; pero en realidad, estas satisfacciones son negativa, como la descalificación o el rechazo de los demás y el mantenimiento de una imagen de sí mismo parcial, que se confunde con la identidad. "Tengo mal carácte; soy demasiado bueno, se puede confiar en mí".

Las relaciones humanas sanas se fundamentan en el intercambio. Cuando mantenemos relaciones desequilibradas (seamos Víctimas de un Perseguidor, Perseguidor de una Víctim, Salvador de una Víctima o Perseguidor en guerra contra otro Perseguidor) es porque, de alguún modo, estamos intentando "saldar cuentas pendientes", de manera inconsciente, aunque inconscientemente deploremos la situación. Estos tres roles expresan la voluntad de dominar al compañero o, como mínimo de controlar el miedo porque el triángulo se basa en relaciones de fuerza.

El Perseguidor intenta imponerse abiertamente:
"Voy a decirle lo que tiene que hacer"

La Víctima intenta dominar dando pena:
"Soy débil, tienen que ayudarme"

El Salvador quiere dominar haciéndose indispensable:
"Tengo que ayudar a los débiles"

Espero que esta información os sea de utilidad.

Africa