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domingo, 16 de junio de 2013

TANABATA

¿Quieres saber cómo se creó la Vía Láctea? Pues aquí tienes una leyenda que explicaban los antiguos japoneses para explicar la creación de esa Galaxia.

Había una vez un joven labrador. Un día, cuando estaba caminando hacia su casa se encontró una tela colgada en un árbol. ¡Era una tela maravillosa! La más bonita que el joven había visto en su vida. Así, pensando que alguien la había tirado allí cogió la tela y se la metió en su cesto. Había acabado de poner la tela en el cesto, cuando alguien le llamó, y al girarse se sorprendió mucho al ver aparecer a una mujer muy hermosa que le dijo: "Me llamó Tanabata. Por favor devuélveme mi "hagoromo".

El joven le preguntó: "¿Hagoromo? ¿Qué es un harogomo?

Ella le dijo: "El hagoromo es una tela que uso para volar. Vivo en el cielo. No soy humana. Descendí para jugar en aquella laguna, pero sin mi hagoromo no podré regresar. Por ello le pido que me la devuelva".

El joven avergonzado no pudo decir que él la había ocultado y le dijo que no sabía nada de esa tela. Así, como no tenía el hagoromo. Tanabata no pudo volver al cielo y no tuvo más remedio que quedarse en la tierra. Sin embargo, al cabo de un tiempo ella y el joven labrador se enamoraron y se casaron. Al cabo de unos años Tanabata, cuando hacia la limpieza de la casa, encontró el hagoromo, y entonces le dijo a su marido que tenía que regresar al cielo, pero también le dijo que había una manera de estar juntos. Si hacia mil pares de sandalias de paja y las enterraba en torno a un bambú podría subir al cielo. Tanabata le estaría esperando. El joven se quedó muy triste y empezó a hacer las sandalias de paja. Cuando había hecho 999 estaba tan impaciente fue a enterrarlas al lado de un bambú. En ese momento el bambú se alargó muy alto hasta el cielo. El joven labrador subió por el bambú hasta el cielo, pero le faltaba solo un par para llegar. Era el par de sandalias que no había hecho, pero empezó a llamar a Tanabata. Y ésta le ayudó a subir. Su felicidad no duró mucho porque en ese momento apareció el padre de Tanabata, al que no le había gustado que ella se casará con un simple mortal. El padre pidió al joven labrador que cuidara durante tres días sus tierras. "Entendido", respondió el joven.

Tanabata le dijo a su marido que su padre le estaba haciendo una trampa y que aunque tuviese sed no comiese ninguna fruta pues le ocurriría algo malo.

El joven  se puso a cuidar las tierras. Pero la mañana del tercer día ya no podía aguantar la sed y sus manos se fueron hacia la fruta. En ese momento, del melocotón que había tocado empezó a salir mucha agua convirtiéndose en el río "Amanogawa". El joven y Tanabata quedaron separados por Amanogawa y ambos se convirtieron en estrellas, las estrellas Vega y Altair. Desde entonces, la pareja con el permiso de su padre, pueden encontrarse sólo un día al año, el siete de julio.... o eso dicen...

Aporte de Santos Fernández Fernández, gracias es una leyenda preciosa.

Un abrazo

Africa

viernes, 9 de noviembre de 2012

VIVE COMO LAS FLORES


Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores! Advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores? Preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son suyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera.

Esto, es vivir como las flores.
Un abrazo
Africa

martes, 24 de enero de 2012

UNA MARIPOSA



Una mariposa se posó en una flor,
era alegre y ligera como una pluma,
y allí se encontró con una oruga
llorando como si se le hubiese roto el corazón
a la feliz mariposa le dolió
ver a una oruga llorar.

Le dijo: "¿Qué es lo que pasa?"
¿puedo ayudarte en algo?
"He perdido a mi hermano - sollozó la oruga
Durante vrios días no se ha sentido bien;
y ahora descubro con gran tristeza,
que es sólo una cáscara muerta y vacía"

"Infeliz gusano, deja de llorar,
tu hermano no está muerto,
su cuerpo es más vigoroso y no se arrastra
ya por el suelo, sino que vuela,
danza en las horas de sol
y liba el dulce néctar de las flores"

"Aléjate, engañosa malvada,
vuelve al aire al que perteneces,
no me apenará tu marcha,
así que llévate tu mentirosa lengua,
¿Acaso soy un estúpido caracol o babosa,
para creerme ese cuento de hadas?"

"Te demostraré lo que digo, oruga descreída,
escucháme bien y miráme,
no soy otro sino tu hermano,
vivo libre y en perfecto estado,
pronto estarás conmigo en los cielos,
entre las coquetas mariposas"

"¡Ah! - gritó la compungida oruga-,
está claro que debo estar viendo visiones,
eres solo un espectro que liba néctar,
que mueve sus ornamentales alas,
y que no para de decir tonterias,
me niego a seguir escuchándote"

La mariposa renunció a seguir discutiendo.
"No tengo nada más que decir" - afirmó.
Desplegó sus hermosas alas y, tras ascender
por el aire, se marchó volando.
Y mientras se alejaba cada vez más y más,
la oruga siguió en el suelo y llorando.

Texto extraído de (Children's Greater World) 
por G. Eustace Owen


Un abrazo

Africa

jueves, 17 de marzo de 2011

EL HOMBRE DE CRUCE DE CAMINOS

Érase una vez un hombre que vivía muy cerca de un importante cruce de caminos.

Todos los días, a primera hora de la mañana, llegaba hasta allí, donde instalaba un puesto rodante en el cual vendía bocadillos que él mismo horneaba.

Era sordo, por lo tanto no escuchaba la radio. No veía bien, entonces ni un solo día leía los diarios.

Meses después alquiló un terreno, levantó un gran letrero de colores y personalmente pregonaba su mercancía gritando a todo pulmón: "Compre deliciosos bocadillos calientes", y la gente compraba cada día más.


Aumentó la compra de insumos, alquiló un terreno más grande y mejor ubicado y sus ventas se incrementaron día a día.

Su fama aumentaba y su trabajo era tanto que decidió buscar a su hijo, un hombre de negocios de una gran ciudad, para que lo ayudara.


A la carta del padre, su hijo respondió: ¡Pero papá! ¿No escuchas la radio ni lees los periódicos, ni ves televisión?. ¡¡¡¡Este país está atravesando una gran crisis, la situación es muy mala... No podría ser peor!!!


El padre pensó: "Mi hijo trabaja en una gran ciudad, lee los periódicos y escucha la radio, tiene contactos importantes... Debe saber de qué habla...".

Así que revisó sus costos, compró menos pan, disminuyó la compra de cada uno de los ingredientes y dejó de promocionar su producto. Su fama y sus ventas disminuyeron día a día.

Tiempo después desmontó el letrero y devolvió el terreno. Aquella mañana escribió a su hijo y le dijo: "Tenías mucha razón: verdaderamente estamos atravesando una gran crisis".

La historia de la humanidad demuestra que sólo triunfan aquellos que creen poder hacerlo.

Un abrazo
 
Africa

jueves, 10 de marzo de 2011

LA LEYENDA DE ECO Y NARCISO

Eco era una joven ninfa de los bosques, bella, alegre, dulce, inocente y parlanchina. Le encantaba contar historias, y con su charla incesante entretenía a Hera, esposa de Zeus, y estos eran los momentos que el padre de los dioses griegos aprovechaba ...para mantener sus relaciones extraconyugales. Hera, furiosa cuando lo supo, condenó a Eco a no poder hablar, sino solamente a ser capaz de repetir el final de las frases que escuchara, y ella, avergonzada, abandonó los bosques que solía frecuentar, recluyéndose en una cueva cercana a un riachuelo.   Por su parte, Narciso era un muchacho precioso, de encanto irresistible, hijo de la ninfa Liríope. Poseía una belleza tan embaucadora que enamoraba perdidamente a todo aquel que tuviese la mala fortuna de contemplar su rostro. Pero su arrogancia y su soberbia le hacían despreciar a todas y cada una de las doncellas que caían rendidas a sus pies. Las enamoraba, las mentía, y una vez satisfechos sus deseos carnales las abandonaba, dejándolas languidecer de tristeza, soledad y dolor. Y de nuevo a por otra nueva víctima, sin que el menor remordimiemto rondase por su cabeza. Tal vez porque de alguna manera Narciso se estaba adelantando a su destino, siempre parecía estar ensimismado en sus propios pensamientos, como ajeno a cuanto le rodeaba, demasiado distraído para ser consciente de sus malas acciones. Daba largos paseos sumido en sus cavilaciones, y uno de esos paseos le llevó a las inmediaciones de la cueva donde Eco moraba. Rendido de cansancio, se tumbó y se abandonó plácidamente en los brazos de Morfeo, soñando seguramente consigo mismo. Nuestra ninfa, tímida, se acercó a la entrada de la gruta, le miró embelesada y quedó prendada de él, pero no reunió el valor suficiente para acercarse.   Narciso encontró agradable la ruta que había seguido ese día y la repitió muchos más. Eco le esperaba y le seguía en su paseo, siempre a distancia, temerosa de ser vista, hasta que un día, un ruido que hizo al pisar una ramita puso a Narciso sobre aviso de su presencia, descubriéndola cuando en vez de seguir andando tras doblar un recodo en el camino quedó esperándola. Eco palideció al ser descubierta, y luego enrojeció cuando Narciso se dirigió a ella. - ¿Qué haces aquí? ¿Por qué me sigues? - Aquí… me sigues… -fue lo único que Eco pudo decir, maldita como estaba, habiendo perdido su voz. Narciso siguió hablando y Eco nunca podía decir lo que deseaba. Finalmente, como la ninfa que era acudió a la ayuda de los animales, que de alguna manera le hicieron entender a Narciso el amor que Eco le profesaba. Ella le miró expectante, ansiosa… pero su risa helada la desgarró. Y así, mientras Narciso se reía de ella, de sus pretensiones, del amor que albergaba en su interior, Eco moría. Y se retiró a su cueva, donde permaneció quieta, sin moverse, repitiendo en voz queda, un susurro apenas, las últimas palabras que le había oído… “qué estúpida… qué estúpida… qué… estu… pida…”. Y dicen que allí se consumió de pena, tan quieta que llegó a convertirse en parte de la propia piedra de la cueva. Pero el mal que haces a otros no suele salir gratis… y así, Némesis, hija de la noche y diosa de la venganza que había presenciado toda la desesperación de Eco, entró en la vida de Narciso otro día que había vuelto a salir a pasear y le hechizó hasta casi hacerle desfallecer de sed. Narciso recordó entonces el riachuelo donde una vez había encontrado a Eco, y sediento se encaminó hacia él. Así, a punto de beber, vio su imagen reflejada en el río, lo cual le perturbó enormemente. Quedó absolutamente cegado por su propia belleza en el reflejo. Y hay quien cuenta que ahí mismo murió de inanición, ocupado eternamente en su contemplación. Otros dicen que enamorado como quedó de su imagen, quiso reunirse con ella y murió ahogado tras lanzarse a las aguas. En cualquier caso, en el lugar de su muerte surgió una nueva flor al que se le dio su nombre: el Narciso, flor que crece sobre las aguas de los ríos, reflejándose siempre en ellos.      

Moraleja: el daño que hacemos a los demás, tarde o temprano nos es devuelto.

lunes, 24 de enero de 2011

LEYENDA DE LA MARIQUITA

Esta leyenda se inicia en Europa durante la Edad Media, una época en que los castillos estaban de moda. Gran parte de la tierra que rodeaba el castillo pertenecía al señor de ese castillo.

El señor también era dueño de algunas personas como si fueran propiedad. Estas personas eran sus siervos y que cultivaban la tierra y crecieron los cultivos de muchos tipos, incluyendo frutas y verduras y lo más importante, el grano para el pan. 

Un año muy desafortunado una horda de insectos descendió sobre las explotaciones de grandes extensiones de tierra de los castillos diferentes. Los insectos voraces mordió su camino a través de campos y huertos, sin dejar nada, pero la devastación a su paso. Temeroso de que todos sus cultivos de alimentos serían destruidos, los siervos y los señores y señoras oró a la Virgen María en busca de ayuda.

Según la leyenda, y como en respuesta a sus oraciones, una gran cantidad de escarabajos de color rojo y negro apareció. Los escarabajos hicieron una fiesta de los insectos invasores, engullendo ellos en grandes cantidades hasta que por fin los cultivos se salvaron. 

A partir de ese día en adelante, los siervos y los señores y señoras llamaron a sus salvadores con alas "Escarabajos de Nuestra Señora." "Nuestra Señora", fue otra manera de referirse a la Virgen María. Con el tiempo el nombre se acortó a "Señora escarabajos" y las pequeñas criaturas lindas que se conoce como "mariquitas" aquí en los Estados Unidos.

Africa

LEYENDA DE LA MARIPOSA AZUL



Unas niñas estaban de vacaciones con un sabio en lo alto de una colina.

El sabio respondía a todas las preguntas sin ni siquiera dudar.

Las niñas decidieron Inventar una pregunta que él no sabría responder , entonces una de ellas apareció con "Una Linda Mariposa Azul " que la usarían para engañar al sabio.

¿Qué vas hacer preguntó la hermana?

Voy a esconder la mariposa azul en mis manos y preguntarle al sabio si está viva o sin vida, si el dijese que está sin vida. abriré mis manos y la dejaré volar.

Si dice que está viva la apretaré y la aplastaré. así cualquiera que sea su respuesta será una respuesta equivocada.

Las dos niñas fueron al encuentro del sabio, que estaba meditando.

Tengo aqui una mariposa azul, dígame sabio, ¿ está viva o sin vida?

Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió : Depende de Ti, ella está en tus manos.

Reflexión : Nuestro presente y futuro esta en nuestras manos, sin culpar a nadie, Cuando algo falla. Nosotros somos los responsables, por aquello que conquistamos o no conquistamos.

Nuestra Vida está en nuestras manos como la mariposa azul.

Nos toca a nosotros saber que hacer con ella.

VUELA... VUELA MARIPOSA!!!

Africa

miércoles, 28 de julio de 2010

EL SOL Y LA LUNA

Cuando el SOL y la LUNA se encontraron por primera vez se enamoraron perdidamente y desde ahí comenzaron a vivir un gran amor.
El mundo aun no existía y el día que Dios decidió crearlo, les dio un toque final… ¡el brillo!
Dios decidió que el SOL iluminaría el día y que la LUNA iluminaría la noche y por ese motivo estarían obligados a vivir separados.
Ambos fueron invadidos por una gran tristeza y cuando se dieron cuenta que nunca más se encontrarían…
La LUNA fue quedándose cada vez más triste. A pesar del brillo dado por Dios, ella se sentía sola.
El SOL a su vez, había ganado un titulo de nobleza “ASTRO REY” pero eso tampoco le hizo feliz.
Dios viendo esto los llamó y les explicó:
- Tú, LUNA, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías.

En cuanto a ti SOL, mantendrás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminar la Tierra durante el día, darás calor al ser humano y solo eso hará a las personas más felices.

La LUNA mas triste se puso con ese cruel destino y lloró amargamente y el SOL al verla tan triste, decidió que no podría ser débil, ya que debía darle fuerzas y ayudarla a aceptar lo que Dios había decidido.
Aun así, el estaba tan preocupado que decidió pedirle algo a Dios:
- Señor, ayúdale a la LUNA por favor, es mas frágil que yo, no soportará la soledad…
- Y Dios… en su gran compasión… creó las estrellas para hacerle compañía a la bella LUNA.
La LUNA siempre que esta muy triste recurre a las estrellas que hacen de todo para consolarla, pero casi nunca lo consiguen.
Hoy ambos viven así… separados, el SOL finge que es feliz, y la LUNA no puede disimular su tristeza.
El SOL arde de pasión por ella y ella vive en las tinieblas de su pena.
Dicen que la orden de Dios era que la LUNA debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo logró… porque es mujer y una mujer tiene fases...
Cuando es feliz, consigue ser llena, pero cuando es infeliz es menguante, ni siquiera es posible apreciar su brillo.
LUNA y SOL siguen su camino. El solitario pero fuerte y ella, acompañada de las estrellas, pero débil.
Los hombres intentan constantemente conquistarla, como si eso fuese posible. Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos. Nadie jamás ha conseguido traerla hasta la tierra, nadie realmente ha conseguido conquistarla por más que lo intentaron.
Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese realmente imposible, ni siquiera el de la LUNA y el SOL… fue en ese instante cuando El creo el Eclipse.
Hoy SOL y LUNA viven esperando ese instante, esos momentos que les fueron concedidos y que tanto cuestan que sucedan.
Cuando mires al cielo, a partir de ahora y veas que el SOL cubre a la LUNA es porque el SOL se acuesta sobre ella y comienzan a amarse. Es a ese acto de amor al que se le dio el nombre de Eclipse.
Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento, tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.