lunes, 26 de noviembre de 2012

EL ÁNGEL QUE PERDIÓ LAS ALAS SE REENCUENTRA CON UN AMIGO


Después de pasada la noche, el ángel que perdió sus alas se decidió a seguir los consejos que los ángeles que custiodaban sus alas le habían ofrecido.
 
En un brillante amanecer, se dispuso a reiniciar el camino que había dejado por un tiempo ya que con quien había compartido espacio y tiempo "el hijo del astrólogo" le había supuesto una recarga energética donde la alegría fue el motor para que se produjera.
 
Fue en busca del hijo del astrólogo para despedirse, como en su momento había hecho con el árbol sabio, pero no lo encontró. Eso le produjo una pequeña melancolía ya que lo consideraba un gran ser de luz con el que había aprendido mucho y divertido en exceso, pero debía partir como le habían indicado los ángeles la noche anterior.
 
¡Bueno! pensó. De retorno pasaré a visitarlo de nuevo, a ver que nuevos aprendizajes tiene para ofrecerme.
 
Se dispuso a continuar hacia lo profundo del bosque, sin dejar que la mente la dominase, ya que la oscuridad en un espacio abierto no es apreciable como en las profundidades de un bosque, pero saco el valor que precisaba y se dispuso a iniciar la aventura que hacia tantos siglos había iniciado.
 
En el transcurso del camino ya recorrido, se encontró alguien, que por lo visto sabía como se llamaba.
 
- Ángel!!!! Ángel!!!! - gritaba desesperadamente.
 
El ángel que perdió las alas, se giró para ver de donde provenía la voz y allí se encontró con él.
 
Vayaaaa que alegría, se dijo (pensamiento)
 
- Holaaaa!!!
 
- Holaaaa!!!
 
- ¿Qué tal te va el día? - le pregunto el ángel sonriendo.
 
- Bien!!! y a ti?
 
- Super bien, contesto el ángel que perdió las alas, estoy disfrutando de este magnifico paisaje mientras me dirijo hacia mi nuevo punto de encuentro con la sabiduría.
 
- ¿Té puedo acompañar aunque sea parte del camino?
 
- Claro!!! será un honor.
 
Caminaron a buen paso, y mientras lo hacían jugaban al escondite, donde la naturaleza les ofrecía grandes lugares donde no ser encontrados, rieron, curiosearon hasta que bien llegada la tarde se dieron cuenta de que precisaban buscar un lugar donde pasar la noche, pero para ello precisaban conocer un poquito más el lugar, para poder decidir cual era el más propicio para el descanso que tanto precisaban ya que sin darse cuenta habían recorrido gran parte del camino.
 
El bosque sabía de la presencia de ellos, ya que los escuchaban y los observaban en silencio, y aunque no lo demostrasen la naturaleza estaba encantada de tenerlos allí, ya que entre risas y griteríos que producían los juegos el ángel que perdió las alas y su amigo daban un toque diferente a lo que estaban acostumbrados desde hacia tiempo por aquellos lugares. El hecho de ser tan profundo el bosque, las personas ya no transitaban por él, ya que tenían miedo a la espesura y poca luz en que ahí existía, de ahí la alegría de tener aunque fuese momentánea al ángel y su amigo.
 
La naturaleza decidió que durante el tiempo que allí estuviesen procurar  no hacer demasiado ruido desconcertante, para que el ángel y su amigo no se asustaran y se alejaran. Entre los caminos que el bosque tenía, encontraron uno que los llevo a lo alto de una montaña que hacia unas horas estaba dibujada en el horizonte y que al verse frente a ella comprobaron el tesoro que tras sí escondía.
 
Ambos al unisono, se quedaron boquiabiertos de la maravilla que tenían frente a ellos. La libertad de espacio, acompañada por el crepúsculo dándole un misterio al lugar, donde los árboles y flores reposaban de la vitalidad que el día les había hecho brillar con la intensidad de la luz y el calor del sol.
 
- ¿Te parece bien que nos quedemos a pasar la noche aquí?
 
- Me encanta, dijo el ángel que perdió las alas, es fantástico este lugar, además, durante la noche podremos contemplar las estrellas luminosas, esperemos que se dejen ver.
 
- Vale!!! dijo su acompañante.
 
- Por cierto, le dijo el ángel que perdió las alas a su amigo.
¿Qué paso para que dejases de estar a mi lado? Te añore mucho,  ¿lo sabías?
 
- Y el amigo del ángel que perdió las alas simplemente sonrió.
 
Después se acomodaron entre los árboles a la espera de que llegase la noche y ....
 
 
Un abrazo
 
Africa

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